diumenge, 28 d’abril de 2013

Las expropiaciones, los desahucios, los desalojos y la dignidad

Marise Sánchez-Gázquez

Opinión

Dice el saber popular que, se sabe hablar y sentir de las experiencias vividas por uno mismo. De ahí las famosas frases de "esto es para quién lo pasa" o "esto sólo lo sabe quién lo ha vivido". Estoy de acuerdo... es demasiado fácil opinar a la ligera, sin tener el conocimiento real de las circunstancias de cada situación, es excesivamente sencillo hablar sin haber experimentado un desahucio o una expropiación.
No pretendo dar pena con este artículo, ni demostrar a nadie que mi caso... o por desgracia, el de tantas otras personas, pueda ser motivo de empatía; simplemente quisiera remover consciencias... transmitir la cruda realidad que hay detrás de un desalojo.
Sufrí una expropiación forzosa en Badalona, concretamente en la finca Ca l'Arnús y como al resto de mis vecinos, -familias completas- se me aplicó la Ley Forzosa del año 1954. Una ley, por tanto franquista y que ningún gobierno de ningún color, ha modificado todavía. Siendo justa y honesta a la verdad, el ayuntamiento de Badalona, jamás se dignó a negociar con los residentes ninguna solución. Así es que nos vimos, como se suele decir vulgarmente, "de patitas en la calle".
Una excavadora, derrumbó numerosas edificaciones históricas de la finca, incluyendo la vivienda que habitaba.
Tuve que trasladarme de lugar de residencia, a muchos kilómetros de mi Barcelona natal, para intentar salir del pozo donde un proyecto urbanístico, llamado Parc de Ca l'Arnús... me había metido. ¿Salí del pozo? Aún no. No explicaré los porqués, son muchos y algunos de carácter personal, pero todos ellos, relacionados con la expropiación.

Uno de los caminos de la finca Ca l'Arnús (Badalona)

De aquella época, evidentemente, guardo innumerables recuerdos, unos buenos y otros... pésimos. Me gusta rememorar el paisaje del entorno, los gatos que vivían allí, los campos, sus gentes, el sonido del agua... y también recuerdo, aunque no me agrade, las promesas falsas de los políticos de turno, sus hipócritas sonrisas, la nefasta frase del por entonces defensor del ciudadano: "ah, no te preocupes tanto... eres muy joven y te queda mucho por vivir, cuando pasen un par de años, sólo recordarás la parte positiva y olvidarás la negativa, incluso te reirás, lo verás todo como una anécdota...". En fin. Desde aquí ya le contesto que no, que nunca me he reído de que nos trataran como lo hicieron, que para nada considero una anécdota que tiraran las casas abajo, que no nos dieran una posibilidad de realojo digno en otro lugar. 
Quisiera además hacer constar algunos artículos de la Constitución española de 1978, que se vulneraron:
Título I. De los derechos y deberes fundamentales
Capítulo tercero. De los principios rectores de la política social y económica

*Artículo 39/ 1.Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia. (No se nos protegió, fue todo lo contrario).
*Artículo 43/ 1.Se reconoce el derecho a la protección de la salud. (Salud física y psíquica, se vieron afectadas por el proceso de expropiación).
*Artículo 46. Los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad. La ley penal sancionará los atentados contra este patrimonio. (Destruyeron el patrimonio derribando edificaciones históricas y destrozando el entorno. ¿Quiénes  fueron sancionados por ello?).
*Artículo 47. Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos. (Por lo visto no éramos españoles, pues no se nos ofreció ninguna alternativa de realojo, ni hubo diálogo para una vivienda de alquiler social o similar ni se negoció la indemnización). 


Y llegan los casos de desahucios ... y los escraches

Miembros de la PAH en un escrache

Y así pasan los días... y los españolitos de a pie, con nuestras hipotecas a cuestas, nuestros trabajos mal remunerados, -en caso de estar empleados- con los "derechos" sociales por los suelos, con un sistema político neoliberal  basado en los mercados y en la corrupción, con una Ley Hipotecaria, que le da vergüenza al resto de Europa... y menos mal... con gente que lucha por sus derechos, que crea movimientos, como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que sale a la calle y protesta, que asesora, que denuncia públicamente la situación y señala a los responsables...
Y... ¿encima algunos se asombran de los escraches? Si un político o un banquero se siente violentado por una de estas acciones, podrían someter su consciencia a análisis y esclarecer de dónde sale el dinero que se llevan a fin de mes... 
Podrían pensar -y sentir- en la VIOLENCIA REAL que genera un desahucio...